La de Anita Blake y Jean-Claude es una historia de lucha... contra una atracción sobrenatural...contra unos principios arraigados... la nuestra es una historia de atracción...pero atracción natural de dos almas que se comprenden y complementan... y de lucha contra una situación que nos separa en la distancia, pero nos acerca en el pensamiento... bienvenidos a nuestro mundo...

martes, 15 de febrero de 2011

Un paseo por las nubes...

Mirada perdida, el cuerpo erguido en su asiento, la mandíbula apretada, y los nudillos cerrándose blancos sobre el volante. No hacía falta utilizar la perspicacia femenina para saber que el estaba tenso. El día había sido largo, cansado y para colmo poco fructífero. Fuera, la lluvia reflejaba el ánimo de ambos.

Yo me arremolinaba inquieta en el asiento. No sabía que decir para despejar aquellos nubarrones de la cabeza de mi chico. Odiaba verlo así, no sabía si era por su silencio, o por aquella mirada fría y distante que tanto me incomodaba. ¡Odiaba verlo así!

Puse la radio, algo de música para destensar el ambiente. Las ondas, caprichosas e irónicas, regalaron unos compases de Celia Cruz, "la vida es un carnaval". Pero un gruñido incomprensible y una mirada arrastrada hasta la mia me hicieron entender que no era el momento de escuchar salsa. Mis dedos cambiaron de modo radio a modo cd, sonaba Queen, nuestro grupo favorito y el ambiente pareció relajarse un poco. Al menos logró que él rompiera su silencio...

-Ha sido una locura, no se en que estaba pensando...

Era una queja, pero cambió su mirada… ya era algo mas relajada.

En aquel momento, mi mano cruzó el espacio que separaba ambos cuerpos, y se posó sobre su rodilla ...

-Olvídalo, no pienses mas en eso, por favor.

La lluvia pareció entender algo incomprensible… Una fuerte luz, y su consiguiente trueno partieron el aire. Del sobresalto,  mi inocente mano se desplazó pantalón arriba. Él redujo la velocidad, y bajó un segundo la mirada hacia la mano que escalaba por su pierna burlando la barrera de su enfado. Sus ojos buscaron los mios intentando comprender lo que sucedía...

Una vez mas, cual celestina, la lluvia se hizo cómplice de un juego silencioso que no necesitaba de palabras.

El coche se detuvo en el parking de una pequeña gasolinera cerrada. Las luces del vehículo eran la única iluminación con la que contaban nuestras miradas, nos besamos. No era un beso normal, era un beso que los liberaba de la tensión vivida, de la discusión. Era un beso cargado de adrenalina, de emociones contenidas. Las manos de el, se escondieron bajo mi blusa, en busca de un sujetador que perdió rápidamente la batalla por mantenerse cerrado. Sentí un escalofrío de satisfacción con aquel gesto, que me hizo apretar el bulto que se notaba bajo su pantalón.

La pasión se convirtió en urgencia, y unos dedos suaves pero firmes recorrieron el sujetador, hasta escabullirse por debajo de él, amasando así mis pechos y jugando con mis pezones hasta ponerlos bien duros. La respuesta fue inmediata...
Con un gesto rápido y preciso, la mano que había iniciado aquel juego, desabrochó su pantalón y liberó su polla de la presión del pantalón. Mientras el continuaba besando y mordiendo mis pechos,yo masajeaba una polla deseosa de atenciones.

La situación no duró mucho, ansioso de algo más, separó aquellos labios de mi pecho. Lo miré fijamente a los ojos, y sin mediar palabra, me arrodillé sobre el asiento y posé mis labios sobre su polla. La besé, con un beso corto y limpio, y acto seguido dejé que fuera mi aliento el que la acariciase, provocando una reacción inmediata en el cuerpo de mi "contrincante". Sonreí satisfecha al comprobar los efectos de mi beso, y empecé a lamer el tronco lentamente, lubricándolo a la perfección. Combiné mis labios con mi lengua hasta que logré una erección completa. En ese momento, me metí la su polla dura dentro de mi boca,recogíendola entre mis labios, dejando que el notase como se introducía cada centímetro entre mis labios. Poco a poco fuí acelerando el ritmo, acompasando mi boca con un suave masaje en sus testículos, me encantaba chuparle esa enorme polla perfectamente depilada y ver como su cuerpo se va relajando, mientras que el acarica y juega con mi pelo. Un par de movimientos de pelvis, me indicaron que él estaba a punto de correrse. Me incorporé, y liberándome de mi ropa interior, me senté a horcajadas encima de él, con intenciones de follarle salvajemente.


-Espera, así no

Me tomó en volandas y me sacó del coche.

-¡Estás loco, llueve!

Pero mi "queja" no tuvo respuesta. Bajo una lluvia intensa, me estiró encima del capó, y subiendo mi falda empezo a jugar con su lengua en mi coñito,y que lengua!, haciédome estremecer de placer a cada pasada de su lengua...

Podía notar el frío del metal en mi espalda, millones de gotas cayendo sobre mi cuerpo, como millones de pequeñas caricias, y una boca juguetona se entretenían en mi cuerpo, haciéndome desearlo cada vez más. No me importaba que alguien pudiera vernos,en realidad nunca me importa,mi excitación estaba al máximo  y no quería que parase por nada del mundo.


Pero de repente paró... Entonces empezó a penetrarme lentamente, mojando su polla de mi, primero la punta restregándola antes contra mi clítoris, haciéndome gemir, luego el tronco, empapándolo bien,para luego clavármela bien a fondo. Entrando y saliendo, avanzando pocos milímetros a cada vez. 

-¡Fóllame! le dije.

Y con mis talones empujé su culo, obligándolo a terminar aquel juego de renuncias... El colocó mis talones encima de sus hombros, como me gustaba que me follara así, e inició un movimiento suave y acompasado, que se fue acelerando al ritmo de mis respiraciones. Con un percepción que solo da el conocimiento del cuerpo de ambos, él descifró por mis gemidos que estaba a punto de correrme, e impulso un ritmo frenético en el que ambos descargamos toda la pasión y la adrenalina. De repente, todo se detuvo, nos miramos, nos besamos y nos fundimos en una tierno abrazo.

Nos dejamos mojar por la lluvia unos instantes más, y entramos de nuevo en el coche. Estabamos callados, pero ahora una sonrisa traviesa atravesaba nuestros rostros.

-Lo siento, no volveré a ponerme así por una tontería, dijo el.

-Da igual, no pasa nada, yo estoy aquí para quitarte las nubes siempre que lo necesites...,le contesté.


aniTa

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  Llevo un rato pensando que escribir... que decir... que comentar... bfff es sencillamente increible... cada día escribes mejor, cada día me gusta más conocerte y compartir tantas cosas contigo... Te quiero!

Jean-Claude

5 comentarios:

  1. http://www.youtube.com/watch?v=6zelRt9CRHA&feature=fvwrel

    "...Oh señor! rey de la tristeza,
    ángel del dulce dolor,
    bebe la hiel de mi boca,
    blasfema, ven y hazme el amor..."
    aniTa

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  2. Qué mejor reconciliación que ésa... y de fondo la lluvia. Genial.

    Besos, aprovechando las circunstancias, húmedos...

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  3. ¡Es que la lluvia tiene algo especial!
    Besos

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  4. Muchas gracias por tu comentario Ariadna, me alegro de que te haya gustado ;-)

    Susurradora.... Anita tiene algo especial... ya sea con lluvia, alcohol, o como sea.... un besazo!

    Jean-Claude

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Con tus lineas nos animas y apoyas... gracias por escribir ;-)