Hacía muy buena noche y habíamos decidido ir a tomar algo a un bar nuevo de la zona, tú te vestiste con una minifalda blanca y una camiseta sin mangas negra que transparentaba y dejaba ver tu sujetador negro…
Cuando entramos en el bar pasamos por una zona donde había varias mesas de billar, estaban apartadas del resto del local así que nos acercamos a la barra y pedimos un par de cervezas, buscamos un sitio apartado donde sentarnos y comenzamos a charlar acerca de la decoración, el ambiente, la música y demás…
De las cervezas decidimos pasar a los cubatas, yo ron con coca cola… tu con zumo de naranja… conforme pasaban los cubatas las miradas traviesas y las sonrisas cómplices se iban sucediendo hasta que tu pie rozo mi pierna y tu mirada me indico que estabas cansada de hablar…
Con una mano acaricie tu cara y acercándome te bese, nuestros labios, que ya se conocían, se unieron en un tierno y cálido beso con sabor a alcohol y a deseo… nuestras lenguas se buscaron traviesas y fueron encendiéndonos…
Entonces en mitad del beso te levantaste y fuiste hacia la barra dejándome atónito… te seguí sin saber muy bien que tramabas y me sorprendí al verte con unas bolas de billar, me miraste divertida y me propusiste jugar una partida…
Fuimos a la zona de las mesas, estaba vacía así que elegimos una cualquiera y colocaste las bolas, me dijiste que no sabías jugar y querías aprender así que empecé yo enseñándote como se coge el palo…
Para ayudarte me puse detrás de ti y tu aprovechaste para rozarte con mi polla… en seguida me demostraste de que iba el juego que habías comenzado y entendí que nada tenía que ver con el billar…
Las risas y los roces “fortuitos” se fueron sucediendo caldeando el ambiente y la partida, los roces eran cada vez menos fortuitos y cada vez más prolongados, el alcohol, la situación y tú juego estaban calentándome muchísimo…
En un arranque de pasión te gire y sentándote en la mesa me lance a tus labios con deseo y hambre, nuestras lenguas se buscaban torpemente, nuestras manos acariciaban y exploraban nuestros cuerpos, mis manos jugaban ya con tus pechos por encima de tu camiseta y tu mano frotaba con fuerza mi polla a través del pantalón…
Tus piernas abrazaron mi cintura yo me eche sobre ti en el tapete, las bolas fueron tomando caminos distintos empujadas por tu cuerpo… por nuestra pasión… mis labios besaban tu cuello, mis dientes lo mordían y mi lengua lo lamia… nuestra respiración se agitaba, nos daba igual todo, que nos vieran, que nos oyeran… nada importaba… solo estábamos tu, yo y el placer…
Baje tu camiseta y mis labios y dientes empezaron a jugar con tus tetas, mordía y lamia tus pezones sintiendo como se endurecían en mi boca y como empezabas a reprimir gemidos mientras acariciabas mi pelo y mi cuello…
La prisa que imponía la situación y, sobre todo, el deseo me llevo a romper tu tanga bajo tu minifalda y a follarte con mis dedos, jugaba con tu clítoris, me empapaba de ti y te llenaba con tres dedos mientras mordía tu cuello…
Abriste tus piernas permitiéndome jugar cómodamente dándote placer, palmee tu coñito disfrutando del sonido de tu humedad y de tus gemidos que, a duras penas, intentabas reprimir mordiendo tu mano, tu mirada lo decía todo… Esos ojos verdes, en los que tantas veces me había hundido sin intención alguna de volver, me estaban pidiendo que te follara…
Me baje los pantalones y el bóxer y sin ningún juego ni consideración previa te la clave… la postura era incomoda, la situación surrealista, pero estaba disfrutando muchísimo mientras te follaba y tus dedos agarraban con fuerza mi espalda y tus gemidos resonaban en mi oído junto con tu cálida respiración…
Prácticamente al mismo tiempo disfrutamos de un orgasmo brutal que hizo que tus uñas se clavaran en mi espalda y mi leche llenara tu coñito cayendo luego por tus piernas…
Tras varios besos tiernos y alguna que otra carantoña nos vestimos y nos fuimos a casa dejando tu tanga roto en una de las troneras como insignia del momento de placer allí vivido…
Jean-Claude
*****************************************************************
Me encanta el billar!, mil veces he fantaseado con mi cuerpo desnudo encima de una mesa, jugamdo a mi billar particular...algún día ;)
aniTa

PD: acabaré regalándote esa falda blanca xD
ResponderEliminaraniTa
Qué morbazo... el billar unido a esa excitación de que te puedan pillar en cualquier momento.
ResponderEliminarBesos a los dos
Anita dejate de regalarme nada.... que esa falda te queda muy muy bien..... ;-) mmmmmmmmuacks!!!
ResponderEliminarMe alegro de leer eso ari... por cierto... para cuando te animas con un blog donde podamos tirarte los tras...digo... comentarte? jejeje mmmmmmmmuacks!!!
Jean-Claude
Pero por que cortarse, TIRATE LOS TRASTOS, O LIGAR O COQUETEAR jejeje, diselo abiertamente...
ResponderEliminarAri, yo tb quiero que te hagas un blog y así comentarte ;)
aniTa
Pfff, todavía me falta a mi mucho ánimo... jajaja
ResponderEliminarPero para algo sirven los comentarios de los blogs de los demás, no...? ;D
Besos a los dos!
Y te agradecemos muy mucho que seas tan fiel lectora de nuestros relatos :)
ResponderEliminarBesos!!
aniTa
El billar no sólo da para juegos realmente versátiles y rituales de alto nivel sino para sesiones fotográficas increíbles. Merece la pena probar, de veras.
ResponderEliminar:-)
Muchas gracias por tus comentarios Ari...espero que te animes pronto porque estoy seguro que tienes mucho que contar...;-)
ResponderEliminarTomamos nota Hyku... gracias por pasarte
Jean-Claude
Me gusta eso de la sesión de fotos Hyku...
ResponderEliminargracias por pasarte
aniTa