Había ido a pasar unos días de vacaciones a casa de un amigo, pretendía desconectar, pasarlo bien y olvidarme de la rutina diaria… desde luego nada me hacía imaginar lo que realmente iba a pasar esa semana y el cambio que se avecinaba en mi vida…
El día que nos conocimos estábamos tomando algo en una soleada terraza cuando apareció...
Llevaba el pelo suelto, su melena color caoba caía por sus hombros y se perdía por su escote y su espalda… iba vestida de forma sencilla, pero muy sexy… llevaba una camiseta sin tirantes negra que, al ser algo transparente, dejaba intuir un sujetador negro… también llevaba una minifalda blanca que, al sentarse, se levantaba ligeramente dejando ver un pequeño tanga negro con corazones blancos…
La alegría de su voz y la luz de su sonrisa en seguida lleno el ambiente, sus ojos eran de un verde infinito que invitaban a perderse en su mirada…. Sus labios llamaban a ser besados y su cuello…. Estaba hecho para hundir la cabeza en él y perder el sentido del tiempo…
Era muy simpática, pero yo no podía dejar de admirar su belleza y esas largas piernas que se cruzaban una y otra vez bajo la mesa… desde el momento en que le vi supe que iba a ser alguien especial…
Tras muchas risas y alguna que otra mirada cómplice surgió el plan de ir al cine, de camino compartimos alguna mirada y sonrisa que demostraba el deseo mutuo que había surgido de nuestro encuentro…
Cuando entramos en el cine, evidentemente, buscamos sentarnos juntos, pero las circunstancias dieron al traste con nuestros deseos de intimidad… estábamos separados por dos personas… en la oscuridad le mire furtivamente y en sus ojos vi todo lo que necesitaba para cometer cualquier locura con tal de estar a su lado…
“accidentalmente” derrame mi bebida sobre mi asiento y, con la excusa de que este estaba mojado, me senté a su lado… ella me acogió con una sonrisa, picara, cómplice y divertida…
Cuando se apagaron las luces sentí el roce de sus dedos sobre los míos y, cuando se cruzaron nuestras miradas, se cruzaron a su vez deseos, intenciones y promesas silenciosas… en un momento dado se acerco a mí y me susurro al oído…
“crees que no he visto como mirabas mi tanga?”
En ese momento me sonroje, pero al ver su sonrisa entendí que aquello no le había molestado… entonces ella se giro ligeramente hacia mí y, subiendo su minifalda, me demostró que ya no había tanga…
Le mire sorprendido y excitado y en su sonrisa se cruzaron sus dientes al morder su labio inferior con picardía… lentamente fui acercando mi mano a sus piernas, la calidez de sus muslos me llamaba y fui acariciándolos lentamente, sintiendo su suavidad, disfrutando de su tacto…
Lentamente fui subiendo, pero ella no me dejo y con esa toma y daca termino la película y tuvimos que irnos… entonces decidimos ir a cenar y, con el reparto de coches y, de manera completamente fortuita, acabe en su coche…
De camino al restaurante volví a acariciar su muslo, esta vez no me detuvo… cuando estaba acercándome a su sexo detuvo el coche en un parking y, mirándome con muchísimo deseo, me beso…
Sus labios fueron como una ola… me envolvieron en un mar de sensaciones y desataron el hambre que habíamos estado alimentando durante toda la tarde, sus manos acariciaban mi pecho mientras nuestras lenguas se encontraban una y otra vez, nuestras respiraciones se fueron agitando y los besos eran cada vez menos tiernos y cada vez más animales…
Sin prácticamente darme cuenta me había desabrochado los pantalones y su boca jugaba con mi bóxer como si de un caramelo se trataba, sus manos acompañaban a este juego con caricias que me volvían loco…
Entonces de un movimiento rápido libero mi sexo y se lo metió en la boca, estaba duro y caliente y su boca, húmeda y cálida, termino de excitarme… sus labios subían y bajaban, mis gemidos aumentaban y mi excitación llegaba a límites insospechados…
Evidentemente ella lo noto y se sentó sobre mí, pero en vez de clavársela como estaba deseando empezó a jugar haciéndome sufrir, me rozaba para que sintiera su humedad, me empapo de ella e hizo que la deseara más todavía y cuando leyó en mis ojos la impaciencia y las ganas que le tenía se la clavo, sentí el abrazo de su sexo y en seguida me libero de él para luego volver a caer en un vaivén que me estaba llevando a la locura…
Masajeaba y pellizcaba sus pechos mientras besaba sus labios y azotaba su culo ayudándole a subir y bajar cada vez más rápido…entonces agarrándose arqueando su espalda y ahogando un grito de placer recibió un orgasmo que recorrió todo su cuerpo, pero seguía muy excitada así que salió del coche y me arrastro con ella, se recostó sobre el capo y subió su minifalda abriendo sus piernas…
No podía creer que eso me estuviera pasando a mí, pero tenía claro que iba a disfrutarlo e iba a hacerle disfrutar así que, agarrando sus caderas, fui entrando en su culito… muy lentamente…haciendo que sintiera cada centímetro… al mismo tiempo frotaba y jugaba con su clítoris y fui acelerando mis movimientos hasta acabar corriéndome en su espalda que, sorprendentemente, estaba adornada con un precioso tatuaje…
Ese tatuaje iba a ser testigo de muchas noches de pasión…
Jean-Claude
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aniTa
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Has hecho que recuerde ese día, paso a paso,PERFECTO
Empezar el día así de excitada, me encanta ;)
Empezar el día así de excitada, me encanta ;)
aniTa
Ummmm excitante final... con ese rozarse humedeciendote hasta notar tu deseo intenso... y el final en su culito uffff he mojado mis braguitas jeje
ResponderEliminarbesos humedos a los dos
Me alegro de que te haya gustado gali....;-) un beso enorme!
ResponderEliminarJean-claude
Jijiji, a mi me pasó lo mismo,cómo no excitarse!!
ResponderEliminaraniTa